Que pechan a novela que está colgada aí, acarón.
O primeiro de ROBERTO BOLAÑO (Los perros románticos)
GODZILLA EN MÉXICO
Atiende esto, hijo mío: las bombas caían
sobre la Ciudad de México
pero nadie se daba cuenta.
El aire llevó el veneno a través
de las calles y las ventanas abiertas.
Tú acababas de comer y veías en la tele
los dibujos animados.
Yo leía en la habitación de al lado
cuando supe que íbamos a morir.
Pese al mareo y las náuseas me arrastré
hasta el comedor y te encontré en el suelo.
Nos abrazamos. Me preguntaste qué pasaba
y yo no dije que estábamos en el programa de la muerte
sino que íbamos a iniciar un viaje,
uno más, juntos, y que no tuvieras miedo.
Al marcharse, la muerte ni siquiera
nos cerró los ojos.
¿Qué somos?, me preguntaste una semana o un año después,
¿hormigas, abejas, cifras equivocadas
en la gran sopa podrida del azar?
Somos seres humanos, hijo mío, casi pájaros,
héroes públicos y secretos.
O segundo de de Martin Niemöller:
Cando os nazis viñeron buscar aos comunistas,
gardei silencio;
porque eu non era un comunista.
Cando encarceraron aos socialdemócratas,
gardei silencio;
porque eu non era un socialdemócrata.
Cando viñeron buscar aos sindicalistas,
non protestei;
porque eu non era un sindicalista.
Cando viñeron buscar aos xudeos,
non protestei,
porque eu non era un xudeo.
Cando viñeron a buscarme a min,
xa non había ninguén que puidese protestar
|